Como la lluvia llegó a los campos
así llegaste a mi corazón,
y la semilla de un amor grande
nació y creció dentro de los dos.
Todas tus hermosas palabras
fueron coomo unos versos,
tocaron mi sensible corazón
y me llenaste de muchos besos.
Fácil fue enamorarte de mi
porque tenía el alma de niño,
tu me das todo lo que soñé
un gran amor y mucho cariño.
Enamorado de ti mujer
quise comprar tus besitos,
te ofrecí todo lo que tenía,
amor y unos cuantos centavitos.
Desde aquella bella vez,
tu robas mis sueños,
me llenas de una ilusión,
colmando mis deseos.
Desde entonces mi reina
sólo se soñar y pensar
en cada momento que pasa,
desde el anochecer hasta el despertar.
Milton Gabriel