Entradas de septiembre de 2008

Poesías

SEGUIRÈ A LOS VIENTOS(POR Arturo Cruz Corona)

Por , en 30 de septiembre de 2008

SEGUIRÈ A LOS VIENTOS

Seguiré el sendero que trazaste con tù huida,
quizá si me encamino sobre él,
te alcanzare por las montañas;
seguiré tu rastro que me muestran estos vientos,
y cuando sienta que me pierdo,
gritare tu nombre a esos vientos.

Te encontrare aunque me cueste algún olvido,
te seguiré por la vereda que marcaste con tu vida;
pues solo así conoceré, esos otros vientos
que te alejaron de mí ser.

Alcanzare tú alma, bajando la colina,
llegare a tus manos cuando atraviese ese río,
mirare de nuevo tus negros ojos
cuando cruce por completo aquel desierto;
y si llego más allá de aquella isla, y no te alcanzo,
brincare tan alto y mirare el sitio en que te ocultas.

Seguiré este rastro que dejaste con tu huida,
seguiré el camino que me marcan estos vientos.

Y si me pierdo en el intento, volveré a aquel sendero,
mirare sentado en mí acantilado a aquellos vientos,
y quizá, esperare a que te traigan de regreso
las ráfagas que tienen esos otros vientos.

Seguiré a los vientos que te alejaron de mi rumbo,
mirare mi tiempo sin más prisas,
seguiré este rastro que dejaste con tu huida,
seguiré el camino que me marcan estos vientos…

Arturo Cruz Corona
México, Marzo 2006
Casikeq@hotmail.com
Casikeq@gmail.com”

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Poesías

Maldita YO

Por , en 29 de septiembre de 2008

MALDITA YO que nunca puedo vivir la vida que quiero.
MALDITA YO que si estoy en casa solo me la paso lavando platos.
MALDITA YO que estoy con mis orgasmos condicionados.
MALDITA YO que tengo que mendigar besos y caricias.

MALDITA YO que no puedo descargar la rabia que siento.
MALDITA YO que no me atrevo a gritar a los cuatro vientos que estoy harta.
MALDITA YO por siempre tomar decisiones equivocadas.
MALDITA YO que me estoy muriendo de a poco.
MALDITA YO que me estoy volviendo vieja.
MALDITA YO por desear tener un hijo.
MALDITA y más maldita por estar con alguien a quien no le importa nada más que su ombligo y opinión.
MALDITA YO por sentir que no valgo.
MALDITA YO por no ser analítica y vivir de sentimientos.
MALDITA YO por no ser una perra como las otras.
MALDITA YO por amar tanto.
MALDITA YO por entregarme tanto.
MALDITA YO por pensar tanto.
MALDITA YO por no ser capaz de dejar de escribir.
MALDITA YO por ser débil.
MALDITA YO por no ser enérgica.
MALDITA YO por no ser egoísta.
MALDITA YO por creer.
MALDITA YO por no ser infiel.
MALDITA YO por ser lo que soy.

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Poema

SUEÑO NO PENSADO, SUEÑO ANHELADO.

Por , en 28 de septiembre de 2008

Tal vez nunca imagine tu rostro
Tal vez aun no aparecías en mis sueños
O tal vez ni pensé encontrarte en mi camino
Quizás eras solo un anhelo.

Anhelo que deseara encontrarte
Poder estrecharte fuertemente
Para jamás dejarte ir fuera de mí
Quererte, entregarte mi corazón.

Y un día no pensado, no planeado
Llego una mágica luz a mi alma
Difuminando el dolor que había
Orillándome a dejar todo al olvido.

Dejar que todo quede sepultado
Para jamás salir, arriesgarse a vivir
Vivir en cada momento sin temor a fallar
Entregar un poco más que solo ganas.
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Poesías

En mi vieja Russia

Por , en 28 de septiembre de 2008

Te conocí en la vieja Russia.
Pies descalzos sobre la fría nieve,
desnuda de alma,
sin viento a favor
caminabas sin rumbo,
buscando las musas del olvido.

Te encontré,
sentada en la estalagmita
del destino.
Miénteme, te dije,
rescátame del olvido de tu desidia,
sabemos que la tiza no escribe
en el frío,
y yo,
navego en mis barcos de papel
hacia ti.
Era en la vieja Russia del Zar
donde los sueños eran libres,
donde escribí en la nieve
“se que te amaré”,
donde me juraste tu partida
al infinito
“si te dejara de amar”.
Era en la vieja Russia del Zar
cuando nos volvimos a encontrar,
donde recordamos esas viejas
canciones,
esos bellos momentos en los que tú
y este viejo soplo de viento,
nos besamos.
Cuando el amor no tiene
el viento a su favor,
recordamos como aquellas calesas
destartaladas
nos paseaban por las calles frías
y nevadas
del bulevar de nuestra vieja Russia.
Y fue en la vieja Russia donde te vi,
donde convertí mi mundana
osadía
en el viejo Zar que te escribe.

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Poema

Hay una paz

Por , en 28 de septiembre de 2008

Hay una paz sigilosa,
que se acurruca a mi lado
dentro de esta clara oscuridad..
Que hace tranquilo
este silencio,y no le permite inquietarme,
mas bien me invita a abrazarlo sin verlo,
a quererlo sin poder tocarlo,a tenerlo sin ni siquiera pensarlo.
Hay una paz que dura
lo que dura tu sueño,
y tarda en irse
lo que tardan mis ojos en cerrarse.
Hay una paz que me acaricia
mientras te observo dormida,
a kilómetros quieta;
una paz que cada noche emprende un viaje de ida y vuelta,y se cruza con otras que ya cumplieron su cometido,entre las cuales está la mía.
Hay una paz que por verte
me hace dormir a altas horas,pero descansar mas tranquilo con la ilusión de pensar que aún me sueñas.

Autor: leolo

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Poema

sagrado misterio

Por , en 27 de septiembre de 2008

Querubines ardientes que danzan al son de zapatos de puntera y charol.

Cien cristos hacen una reverencia a la pasión,

pasión de confesionarios y de cuartos sagrados.

Túnicas bendecidas que se mezclan con la tierra para ser menos sacras y más humanas.

Olor a libros viejos y a blancas tizas húmedas de dolor.

Rosarios rotos por un sentimiento tan noble como es el amor.

Arcángeles con medias de maya, celosos, no de lo divino sino de lo humano, danzan y no quieren orar.

Biblia con huellas místicas de negro betún, cuentan las orgías secretas entre bellos querubines en el altar mayor,
en donde lo místico y lo humano se unen para convertirse en gran pasión.

Autor: liberto atlas

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Poesías

VAGABUNDOS

Por , en 27 de septiembre de 2008

Camina errante el vagabundo,
que no encontró perro que le quisiera,
y va dejando la ciudad atrás,
solamente la vida, -¡que yo también quiero, también quiero de verdad!.

Sentado en la orilla del camino,
el viejo quiere pensar,
piensa en el pasado y con él se queda, al presente, enterrado en la polvareda del camino le deja.

-¡No llores, vagabundo sucio y andrajoso, con tu suciedad limpias las miserias que en nuestros pensamientos están!.

Busca otro camino polvoriento y descansa en él,

y en la noche cuéntale a las estrellas tus penas, tu soledad, ellas con su resplandor sabrán consolarte.

Autor: liberto

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Poesías

CANTO DESTRUIDO

Por , en 27 de septiembre de 2008

Un libro de poesía

CANTO DESTRUIDO

¿En qué rayo de luz, amor ausente
tu ausencia se posó? Toda en mis ojos
brilla la desnudez de tu presencia.

Carlos Pellicer

Detenida

La luna en aire detenida,
estrellas jugando en el verano sus senos
y soles heridos bajo sus pies,
ruiseñores reposando en el nido de sus piernas,
y abejas sentadas en su vientre
aspirando el néctar de su ombligo,
hartas de las flores que exaltan sus ojos.
Vegetaciones de palomas volando
alrededor de sus cabellos dorados
desfilan con flores en sus picos
sobre las cuerdas de su piel
y adolescentes excitadas
apagando sus lámparas.

El viento hiere las noches
y caen de rodillas sobre su cabeza,
pintando de negro sus ventanas.

Como un pálido ruiseñor

Soy un ruiseñor que acuesta sus ojos
sobre el adorno que guardas en tu ombligo
para aumentar el aroma
de las flores lascivas que pintan el aire
con el color de sus pezones

soy dueño del metal que se dilata
en el calor de tus miradas de fuego
guardo en mí el auto veloz
que se enciende en la energía de tu sol

desgarras las extremidades de las noches
para deshacerte en los brazos
de mis sueños y mojar las cavidades
del bosque desolado con las aguas de tu boca.

Fiesta en el mirador

Se levantan los instrumentos
musicales de la lluvia,
organizando cortejos sobre las hojas
donde vibran los órganos
de una espina vestida de flor
que serpentea su cuerpo
dormido entre las aguas,
sobre el pecho del placer,
desenterrando una estatua de Venus
perdida en las esquinas del mirador.

Luz amarillenta

Se enciende una luz amarillenta
con las llamas de tus senos
sobre la cumbre de tu cuerpo,
apoyado en la imagen de tu talle.

Se enfría la pira de tus deseos
con la nieve de tus labios,
cortando el hilo de tus besos
donde recibo la vendimia de tus caricias
y me envuelves en el vendaval de tus sollozos.

La noche ebria de tus besos
interpreta salterios eróticos
tomando las cuerdas del cosmos
sostenido en la esencia de tu espalda.

El cosmos se inhibe con tu presencia,
paralizando el tiempo en su reloj,
cuando se esconde el amanecer
entre los rayos de tus piernas
que dibujan el universo bajo tu falda.

Tus pasos

Suenan los pasos de tus labios sobre mi pecho
sueñan sueños en mi boca
bañan la madrugada y se detienen.

Tus piernas son dos naciones
que envuelve mi espada el eco de sus dogmas.

Y tu cuerpo es un museo que abre sus puertas
Para guardar en su centro los recuerdos.

Tu cuerpo

Una morada que descansa sobre el clima tropical
idiotizando las flores con la cercanía de tu belleza,
tus pechos reflejan la beldad de la escultura angelical
que forman la pirámide de tu cuerpo,
tus piernas son dos vigas que sostienen el universo
y tus labios el maná que alimenta los deseos.

Eres

Eres tú
desierto provocado
casa olvidada
montaña desolada
por causa del dragón,
tierra que llora por ser libre
estrella fugaz
ángel derrocado
Eres tú.
Soldado abatido
que ganó la batalla
que gozó por siete meses
y hoy es socavado
eres tú.
terreno baldío
por los que dicen “somos buenos”
y le siembran las espinas,
palmera perforada
por los duros carpinteros
Eres tú.

Cumbre blanca

Alta columna de cristal,
estrella que dirige
las constelaciones,
cumbre inalcanzable,
pirámide perfecta.

Ola que alegra los mares
con su luz tierna y brillante.

¿Quién podrá alcanzar tu altura?
eres arquetipo de belleza y perfección,
eres el ultimo ladrillo de la torre
que representa la pirámide angelical.

Tu boca es la nieve donde
se enfrían mis labios.
niña blanca que cubre su cuerpo
con su pelo adolescente.

Retorno

Torres derribadas
por tus ojos preñados
de lascivia
llenándose de las aguas de la fuente.

Labios nerviosos
resbalando sobre el cristal
de los recuerdos.

Estrellas
bañadas por el vino de tus gritos
hojas sacudidas
por la tormenta nocturna
que mueve nuestra habitación,
cuando las luces
cambian de color.

Arrepentido

Vengo arrepentido por tu cuerpo
para ser saciado por el vino de tus labios
servido en la copa de tu cintura,
me arrodillo a tus pies
como un pecador ante el creador
buscando la salvación,
que es el fulgor de tus ojos.

Quiero que tus pechos divinos
rueden sobre mis labios
en el silencio de la noche
como señal de perdón
y me libres del castigo
de tu ausencia
que me mantiene llorando
como un preso por la libertad.

Esa libertad infinita
que consigo cuando tus labios
juguetones invitan mi boca
a jugar a escondida
interpretando cánticos misteriosos.

Eres una pared de cristal
que refleja el universo
con tus cualidades divinas,
pero cuando toco tu cuerpo
soy arropado por el perdón de tu calor.

Viaje

Al ver tu espalda
el agua se aleja de la fuente
se apagan las luces de mis labios
cuando dejan de tocar
en el escenario de tu cintura
¡se encendieron nuevas luces!
no me importa si existes.

Desolación

Placer y desgracia
engendran un amor
ángeles malvados
te desnudan
te levantan en sus hombros
y la noche guarda humedad
bajo su falda.

Las calles

Las calles están adornadas
por flores doradas que atraviesan la aurora congelada
y se detienen en un jardín prohibido,
donde ríen los troncos que las protegen
con sus espinas furtivas.
Las flores que rompen el silencio
en estas calles acicaladas
y despiertan el letargo
de aquel árbol arrodillado
que sueña con sus caricias
pero no puede dejar caer sus labios
sobre los pezones enaltecidos
de aquellos néctares florales
que se expanden a través del cielo azul
que descansa sobre sus hilos dorados.
¿Cuántas flores para un solo jardín?
Detrás del alba se esconde
un ruiseñor para observarlas
mientras de su polen se desprende
el rocío codiciado por el sol.
El sol se detiene cuando choca
con una ventana de cristal donde
descansa una flor.

Serpiente furtiva de la noche

¡Qué felicidad!
no probé la leche negra del desprecio,
no escuché las crepitaciones de tus sollozos,

no tomé el vino de tus labios,
no pudiste abrir mi corazón
Con tus mentiras.

¿Hacia dónde viajas mariposa
perdiste tus alas para volver a gusano?

bailas con serpientes
en la fiesta de tus deseos.

Vientos extraños

Los vientos huracanados
e tus pechos enaltecidos
me hacen penetrar
al corazón del universo.

La filosa espada
de tus piernas silenciosas
destruyen el remanente
de amor envejecido,
de la reina de la traición
que destruyó al hijo de zeus
con la túnica envenenada
por la sangre del centauro.

I want you by my side

Reminiscencias fundidas en los deseos
que palidecen en los brazos de la distancia
en el vino negro de la noche,
es la miel del alba
el ingenuo corazón de un niña.
Vientos eufóricos del placer
que corre entre dos montañas.

Caminando

Caminando junto a la calle
mis manos temblaban
por caer sobre los pezones
furtivos de la vida,
mis ojos sobre lo ojos
del invierno
y mis labios sobre los labios
de la primavera.

Entre las nubes

Es un amor que se pierde
en las inmensidades del ocaso,
entre los árboles que respiran
con las hojas de unos besos que se detienen.

Son las calles opuestas a nuestros pasos
en la tormenta que llora,
cuando los relámpagos de nuestro amor
iluminan la noche sin querer,

seco los árboles renacen las flores de sus troncos
cuando nace una nueva luz al atardecer
que se desprende de los labios de una mujer.

aquí se enreda el largo pelo de la lluvia
cuando besa el bosque con los hilos
que caen sobre la tierra y trepa por sus fauces.

Sol de la tarde

Entre las músicas y letras de la arena
se escucha el crepitar de las olas inmensas
mientras corrían detrás de los vientos eróticos
de la tarde, que se dilataba en tus cabellos.

Detenidas las olas en un punto de tu cuerpo
avisan a las luces del espacio sonriente
que una mano imaginaria
se desliza por tu piel,
se detiene en el paraíso de tu cintura
y dibuja un universo bajo tu falda
envolviendo el tiempo en las ala del recuerdo.

Adiós

Ruiseñores de colores se posan en tus labios
gritos voluptuosos se escuchan en la cripta de tu cuerpo
y los quejidos del mar hacen eco en el vientre perfumado
de la noche que descansa en nuestra habitación.

Entre las notas musicales del fingir mitificado de tus besos
tus labios caen sobre el recuerdo de una tarde muda y sombría
pulsando las teclas de un piano desconectado
para interpretar las letras del epitafio de tu amor.

Parado en la ventana cristalizada de la lluvia
los besos del centauro de la noche
caen como truenos de las filosas dagas de tu lengua,
deslizándose sobre la piel erizada del viento
que trae serpientes en sus fauces herrumbres.

Paraliza el sol su caminar en la tarde
que se desprende del volcán de tu mirada verde y marrón,
es una serpiente amarillenta cada hilo de tu cabello
que se esconde bajo los vómitos de la luna.

Cada noche, escucho el crepitar de la canción del orgullo,
y las voces del silencio chocan con los rostros
de las estrellas de los sueños de la nada, convirtiéndose
en lodo la miel de tu paladar acicalado y en fuego interminable
el fulgor de tus ojos diamantinos.

Andas tras la lápida de un amor vetusto y sepulcral
que descansa en una cripta milenaria, cuyas rocas
abismales se han dilatado por los siglos de los siglos
corriendo al mar sus elásticas aguas.

Despedida

Desperté y ya se había ido
en el caballo negro de la muerte.

Palabras partidas por el viento
rayos oscuros del placer en la ventana
y tumbas cavadas por los árboles rebeldes.

Estrellas dormidas en el espacio,
espadas mordidas por la lluvia
en medio de los gritos de los caballos
del mundo y de la nada
saludaron la mañana ensangrentada
por los dientes metálicos de la noche.

Antes de nacer

Yo no estaba allí,
tu rompiste el silencio con tus suspiros,
los grises fragmentos de la noche
adornada por placeres furtivos
dibujaban el rostro de venus,
las miradas de Dalila,
y todo lo que refulgía en la habitación.

Tú embelleciste la noche con tu mirada
y musicabas las crepitaciones de los pájaros,
que jugaban con los hilos mojados
que bailaban en tu cabeza.
Pero yo no estaba allí.
¿Por qué conviertes mi cuerpo
en horribles pedazos? ¿ y tú, de donde saliste?
tú tampoco estabas allí aquella noche
¿por qué te vistes de blanco, para dejar caer
tus manos sobre mi cuerpo?
imaginen ustedes sus brazos flotando
en las aguas de la calle, o bailando
sus cuerpos mordidos por los dientes
salvajes de la muerte.

En tu ausencia

Vuelan mariposas encendidas
en la oscuridad de tu ausencia
mientras caen pedazos de luna
partida por tus ojos,
yace aquí tendido un cadáver
pisoteado por la bestia negra del tiempo.

El agua se aleja de la fuente
las estrellas envían luces en alas de murciélago
y los dioses de la noche corren cargados de deseo.

Muñequita nocturna

Eres el ojo que dispara contra el cosmos
la mirada que despedaza pequeñas nubes
blancas en un cielo negrusco,
ubicado sobre los escombros de la vida.

Subes una escalera para cambiar tu nombre por la nada
donde gusanos de distintos tamaños y colores
se posa en tu lengua
en la habitación
los monstruos que al final de la escena
preguntan tu nombre.

Tus cabellos dorados

Apoyado en el perfume de tu pelo
mis vuelos se detienen
acariciando tu cintura
con las ardientes manos de la lluvia
que se pierde entre las hierbas
de tus besos mojados
para despertar nuevo perfume
en cada hilo de tus cabellos.

No es la luz

Tiembla la luz a la sombra de sus manos.
se pierden los cantos de los gallos
entre la música de los besos
que caen como lluvia sobre su cabeza,
duermen en su recuerdo las diecisiete
antorchas, que encendieron en su vientre
un abril desconocido, que se esconde
a la sombra de su espalda perforada
por el cuchillo del tiempo.

A la sombra del tiempo

Como una pluma tocada por el viento,
tiemblan mis labios frente al árbol del hedonismo.

Cuando se solidifica la oscuridad de la noche,
no veo tu imagen fraguada en su espesor.

Mis besos abordan
el veloz auto del tiempo
escondiendo mis labios
tras la ventana de tu lengua.

Recobrando vida
en cada movimiento de tus fauces,
dibujando cada nota soñada
sobre las líneas perfectas de tu espalda.

Los ojos radiantes del alba
desprenden lágrimas seminales
sobre el pañuelo de tus piernas.

Después del fin

Al ver tu espalda
ya no queda nada
y queda todo.
Un mundo envuelto
en el céfiro gris
del silencio.
Un silencio
que no sé si es silencio
porque está lleno de quejidos,
de impulsos voluptuosos
y las vibraciones incorpóreas
de tu cuerpo sobre el mío.
Un silencio
que habla a las luces del hedonismo
que se encienden en la soledad
con tus recuerdos,
pero cuando expelo en el vacío
las gotas exultantes
caen sobre un facsímil invisible
todas se apagan.

Un viaje

Toco tus puertas de ceniza
No puedo respirar el olor
de las flores marchitas,
del mundo que duerme
junto a los tugurios
podridos de los troncos.
Éstos albergan gusanos rebeldes
en las cavidades de su ser.
Detrás del equipaje de la noche,
se esconde el caballo negro del viento
para atrapar la ciudad
en las garras de sus dientes.
Vegetaciones de serpientes,
dirigidas por un dragón ensoberbecido,
desfilan hacia las últimas hojas verdes
que respiran en tu interior.
Ayer embellecías el cosmos con tu luz,
hoy no sé si eres Sodoma o Gomorra.
Duermes en la orfandad,
bajo nubes de ceniza.

Diálogo final

Aunque el tiempo envuelva tu cuerpo
con la sábana blanca de sus viajes
y bajo tierra tus sonrisas se desmoronen,
se multiplica tu imagen
en cada mirada nuestra
y se inmortaliza en nuestro oído tu voz.

No viajas sola
contigo se desplazan
vegetaciones de recuerdos
y una lluvia de Ángeles
te levantan en tus alas.

Madre, maestra, amiga:
nos acostumbramos
a vivir en tu ausencia,
porque sabemos que vives.

Cuando en las noches
el viento viaja
como en alas de paloma
compartimos contigo
las maravillas del paraíso.

Cielo desnudo

Atraviesa el cielo desnudo
que divide en dos mitades
nuestras nubes de recuerdos

envuelve en un mundo rojizo
la última gota de lágrima
de las noches fraguadas
en tus quejidos ausentes.

El viento vestido
de pálidas caricias
intenta cruzar
las fronteras de tus piernas
y lentamente se mueve el sol,
vertiendo intermitentes
rayos de colores
atados al perfume de tu piel.

Multitudes enmudecidas
sostienen las paredes incendiadas
por el beso ardiente de los labios
electrizados de placer.

Mientras duermo

He aquí un sol enfermizo
de rodillas ante los pezones
rojizos de la luna
que muestra y oculta su cuerpo
como un rayo de luz intermitente.

Ella viene y se va
el viene tras ella
hasta que comparten
sus sollozos.

Cuando el rostro del sol
cae sobre sus cuerpos
terminan los recuerdos
ambos sueños se desploman
ya nada interesa.

Beheaded loves

Amores degollados bajo el cielo de tu falda
perdidos entre la sangre de tus sueños lapidados
y del placer más allá de los ojos abiertos de tu besos

Oxidados cántaros se regocijan en el manantial
de los inventados quejidos de la soledad ,

paseas por el parque llevando en las manos tu ombligo
para ofrendarlo al dios que se sienta en el trono
blanco de las cafeterías, donde las manos secas de la carne golpean
los senos inocentes del placer.

Ha dejado huellas tu cintura en los ojos de las calles
y los labios de alcohol y de tabaco
que trepan por las ventanas de tu cuerpo dormido.

En las alas de tu sexo

En tus alas
la sombra fría
de un vuelo
se detienen frente al río
donde se deshace en los sueños
ocultos de tu cuerpo
mis labios arden
en el fuego de tus senos
y después de tantas horas
dilatadas en tu calor
me baño en las aguas de tu mar.

El atuendo de tu mirada

Quiero deshacerme de nuevo
en tus miradas
y cultivar tus sonrisas
escuchando notas
en las cuerdas de tu lengua
y acostando mis manos
sobre tus pechos
Ven escandaliza mi habitación
con la armonía de tus piernas incendiadas
Con el fuego de mis labios

Déjame cubrir mis noches
con el atuendo azul de tu mirada
y navegar en las aguas de tus labios.

A la sombra del silencio

Nace a la sombra de la soledad
corre por los canales de mi corazón
expele lágrimas de fuego
para ahogar la soledad
en el eco de su canto.

Desgarra el velo del silencio.
Deposita en mi ser
una página en blanco
donde se desplaza su voz
dibujada en el resplandor
de sus líneas.

En su luz
los dioses escondieron sus discursos,
los dogmas quebrantados por los hombres
refulgen en su rostro.

Soplan aire divino
sobre su cuerpo
las palabras regocijadas
en su vientre
llevando hasta el trono
de la música su ser.

Se enseñorea de su creador
lo sostiene en los brazos de su espíritu
y le entrega nueva vida
en la espiga de su luz.

Se levanta con poder
para recibir la gloria
del alfarero
que ofrenda su cuerpo
en el altar de su discurso.

Lluvias bailarinas

Y deambulan intactas las lluvias bailarinas
F.G.L.

En medio de los vientos azules
la lluvia baila al ritmo
de la madrugada
que canta y se suicida.

Entre flores amarillas

Ayer se desprendió sobre tu pelo
el color de las flores amarillas
su perfume natural
quedó preso en las garras del aire.

Son las espadas de las avispas
tus cabellos pintados de flores amarillas
lo ha descubierto un niño
atado a los pezones de tu mirada de fuego.

Ecos de un viaje

Cuando se esparcen las voces
por los caminos del cielo
bailan en el espejo del aire
espantosas criaturas.

Sentadas sobre mares espaciales
se desplazan junto a las olas ardientes
donde los hombres vencieron a sus dioses.

Las voces son águilas
que marchan en el aire
donde ángeles atados
a los castigos de sus querubines
traspasan con gritos nuestro oídos.

Desnudo

Un río desnudo se abre sobre su almohada
la brisa que lleva en las manos su vestido
va cantando en su caudal.
Cuando las aguas abrazan
las hojas de caña que cubren su cuerpo
despiertan vegetaciones de besos
en la corriente dormida de su ser.

Átame

Átame a la cuerda de tu talle
y sométeme al castigo de sus movimientos
hazme descender a las aguas de tu fuente
seca mi cuerpo con el baile de sus algas.

No es el aire

No es el aire que juega
cuando muerden otros labios tus dientes
es el recuerdo medido en las alas de tu sexo
y la promesa del viento beodo
que toca tu falda en la cabeza de los árboles.

Canta la madrugada dibujada por la lluvia
de tu cuerpo cubierto por las manos del invierno.
No recuerdo si he caminado
por las calles desiertas de tus piernas
no sé si me he detenido en las aguas de tu río
he olvidado quién eres, pero recuerdo el caminar
de tus labios sonámbulos junto a las hojas dormidas.

Dormido

El sueño crece sobre mis párpados
truenos combinados rompen la madrugada con su voz
es la música de tus senos
que caen sobre mi espalda
duros como los amaneceres
en los campos lejanos.

El vaivén de tus piernas serenas
rozando mi frente,
mientras su centro flamea en mi boca
junto a los susurros nocturnos
de los pájaros que nos acechan
acompañando nuestras notas voluptuosas
con sus múltiples cantares.

Sobre las hojas

Sigue encendiendo las hojas
con el fuego horizontal de tu espalda
suicidémonos aquí a la sombra de tu sexo

inventemos una nueva música
con nuestros labios

déjame entrar en tus sueños
encierra en tu cuerpo las dagas de mis sueños,
¡ya hemos muerto, despertamos en el paraíso!

no regresemos, quedémonos aquí
tus labios despertando vida
alrededor de mi cuello,
y quemándome en el fuego de tu vientre.

Déjame

Quiero seguir caminando solo sobre el aire
no me envuelvas en el fuego de tu falda
ahora me duelen los besos desgarrados
en la oscuridad de tus deseos.

No sigas llevando tus besos a
la escuela de mi boca,
deja que duerman los heraldos del deseo,

mientras vuelan tus caricias
en las alas de la fantasía
yo seguiré caminando
por las calles del recuerdo.

Dame la mano

Dame la mano
quiero formar con nuestro sexo
un mundo nuevo
donde caminemos desnudos
después que el tiempo se detenga.

Descansaremos en el paraíso
donde crezcan sin limites
los árboles del hedonismo.

Donde al frotar nuestros cuerpos
nazca un volcán, nos queme
al compás de la música de tus gritos y despertemos
temibles a los dioses de lo prohibido.

Virgen desnuda

Arde en tus ojos un misterio…
Antonio Machado

Se encienden luces en tu sombra
los árboles se desnudan
las estrellas repiten tu nombre,
en cada esquina de tu cama
una virgen desgarra su velo,
tú y yo bailamos en su centro
como dos figuras del génesis
unidas para crear un misterio.

En tu espalda
mis manos pierden su peso,
se van deslizando
hasta llegar al infinito.

Nace una cascada
donde se unen mis voces
para despertar en tu lengua una canción,
mientras tu cuerpo se deshace
y se funde en el mío.

De tu falda sube un diosa
y se posa en tu ombligo.

Desde allí ilumina los árboles
que en tu nombre quemaron sus vestidos,
las vírgenes nos levantan en sus hombros,
te duermen en mi ausencia
y se desnudan a mis pies.

Por ti

Por ti se han suicidado las mariposas
con el polen de la s flores
del jardín de tus sueño
y sigues conquistando las mansiones
edificadas por los pedazos de viento
que se fraguan en el pico de un ruiseñor
ensoberbecido por tus acciones perniciosas.

Sex gale

Desgarra el hilo ardiente
de los labios del verano,
calienta el centro del invierno,
desnúdalo
saca de su interior
la fruta codiciada
por el pico mojado
de un pájaro,
detenido en el fresco
aire de su aroma.
Despierta un nuevo sol
en el génesis de tus piernas,
atrapa el aire ígneo
de sus rayos
en las aristas de tus senos.
Corre las calles doradas
del universo de tus sueños,
moja tu cuerpo
en las aguas de tu esencia.
Inmortaliza el ser
con el vaivén
de las aguas vivas
de tu talle.
Desborda la corriente
voluptuosa represada
en tu memoria,
arrástrame al lago
de la adolescencia,
desflórame
en la oscuridad
de su falda.

Concierto

Un concierto de luces
iluminando tu cuerpo
tendido sobre las aguas
donde el silencio sella tus voces.

Tus ojos atrapando mis ojos
el sueño de árboles florecidos
esconde caricias tras las puertas
y tu mirada la busca.

Mientras canta la lluvia
la brisa descubre sus senos
y danzan sus pezones
sobre la lengua del rayo.

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Poesías

THE TRUE OF MY HEART

Por , en 26 de septiembre de 2008

DEDICADO A LA MUJER MAS BELLA DEL MUNDO

LA BELLA TARDE ME INSPIRA
Y EL AIRE QUE SE RESPIRA
ME HACE PENSAR EN TI
Y ECRIBIR PARA TI

POR QUE DECIRTE QUE ERES BONITA
PUES SI DOGO ESO MENTIRIA
POR QUE HERMOSA ES POCO
POR TU BELLEZA ESTOY LOCO

QUISIERA QUE SEPAS LO QUE SIENTO
Y QUE VIERAS QUE PUEDO SER BUENO
SE QUE SOLO SOY UN SOÑADOR
PUES SUEÑO CON TU AMOR

YA ES DE NOCHE Y PENSANDO EN TI
NO PUEDO HACER OTRA COSA QUE ESCRIBIR
A LA MUJER MAS BONITA QUE HE VISTO
MI CORAZON ES DICHOSO SI TE GUSTO

PERO NISIQUIERA SE TU NOMBRE
SOLO SE QUE ME DEJAS SIN HAMBRE
PUES SI PUDIERA BESAR TUA LABIOS
CON TODO MI AMOR TE BESARIAN LOS MIOS

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Poesías

Poema desde el alma…

Por , en 25 de septiembre de 2008

DESCUBRIR…

Me fascina cuando me observas
con esa mirada expresiva que pareciera devorarme.
Tus ojos que me llaman desde la distancia,
se cruzan con los míos,
me dicen tanto y a la vez nada…

DESCUBRIR…

Me fascina cuando me observas
con esa mirada expresiva que pareciera devorarme.
Tus ojos que me llaman desde la distancia,
se cruzan con los míos,
me dicen tanto y a la vez nada.

Quisiera descifrar lo que me dicen y lo que no pueden decir,
entenderte,
conocerte
desnudar tus pensamientos con nuestras mudas palabras.
Amar el silencio que nos une y que nos separa.

Silencio… distancia… miradas…

Podría describir el color de tus ojos pero,
¿De qué serviría?,
El color no describe al alma que le dan vida.
Podría, podría… quisiera…
Descubrir… ¡amar!

Mientras tanto continúo mirándote,
uniéndome a ti de cierta manera,
deteniendo el tiempo inexorable.

Espero desde éste lado del muro.
Sigo esperando… que me encuentres…
Que me alcances…
Descubriendo lo que guardas,
lo que callas…

¡Aún contemplo tu mirada!

Dejo que ella me ilumine.

Me pierdo.

Me atrapa.

Angel Gutiérrez
angemil29@hotmail.com
Pto Ordaz. Venezuela

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