Deseo

21 de Agosto, 2008

Yo por ti en mi universo espero…,
y me revelo ante el, sin temor a lo incierto.
Para alcanzarte devoraría tus carnes y conquistaría tu alma.
Haría de ti el alimento que sacia mis anhelos.
¿Y tu? ¿Arrancarías mis ojos para mirarme como te miro?
¿Devorarías mis entrañas para sentir mi realidad?
Acepta y cada instante de mi vida será tuyo;
hallarás en mis recuerdos la verdad tuya,
los más íntimos e infinitos pensamientos en mi mente
serán tuyos y habrán de conquistarte.


Yo de ti, deseo el más pequeño movimiento,
tu respirar…, tu tiempo…, tu vida…,
sentir el calor intenso de tu cuerpo y el anima que te mueve,
deseo rasgar los limites de mi existencia y tocar la tuya,
ser una parte y un todo en ti.

Cuando miro el cielo nocturno recuerdo mis cadenas,
y el firmamento que languidece indefinidamente
me recuerda la angustiosa espera que padezco.
Con furia la inmensidad trata de extinguirme.
Pero al recordarte mi ser no se doblega,
te busca y da golpes impetuosos al enemigo.

Desprecio la inmensidad del universo,
la majestad del mar y su bravura,
los mas bellos paisajes celestiales,
y la paz que halla mi alma con el rocío de la mañana.
Te deseo a ti con la vehemencia que guarda mi corazón,
y el arrebato que siente mi alma cuando mis ojos te contemplan.
Quiero estar en ti…, junto a ti…, contigo.

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