Días Grises

26 de Septiembre, 2007

Cuanta amargura destructiva me atormenta
Si el olvido no penetra y tu recuerdo se vuelve imborrable
Las esperanzas de alejar este dolor se aniquilan
Y trae aparejado esta permanente melancolía
Que tu silencio…tu bendito silencio!!! Alimenta perversa e irreversiblemente
Sin medir los daños
Tu omnipresencia me disgusta y a su la vez me provoca adicción
Hablas cuando deberías callar, te esfumas cuando deberías argumentar
Y luego, cuando me ves encadenado a la falsa ilusión
Desapareces desembocando en esta desgarradora soledad a la que por error…
Me acostumbro…
Temo al reconocer que desde hace varios días atrás,
Cuando opte por obviar todo lo que evoque en tu figura
Reinan los días grises…
Que contradicción!!! Aun no dejo de nombrarte en mis aberrantes escritos

Autor: Rodrigo Ditlof

Artículos relacionados

Deje un comentario