EL ARTE DE DOBLAR ESQUINAS
¿Qué es esto si no un esquivo reflejo de una seguidilla de hechos casuales y no casuales?
Nada más que una atrofiada gota cuadrada que cae desde este cielo vertical.
De reojo el gato me mira como no queriendo.
Ya lo se, soy sólo una sombra, un mísero fantasma,
soy yo mismo corriendo tras de mi en esa calle antigua
por la cual solía correr, casi siempre de vergüenza de verte pasar.
Era yo mi recuerdo de antes, hoy he visto mis recuerdos
y a mi sentado en esa vereda de ayer.
Veo mis arrugas y mis manos viejas.
¿50, 60 años atrás?
¿Sabes? estoy muriendo… y de pasada, corriendo…veloz…
Tú de la mano de tu madre… me miras… un microsegundo…
tu mirada es mía…
¿sabes? es mi lecho de muerte… y de todas las imágenes que han pasado por mi cabeza…
ese instante ha sido el más crucial de esta vida…
y las sombras de estas letras taparán la última huella.
El tiempo como tal no dejará espacio al recuerdo…
¿Qué importa? Tu mirada fue mía… y fui capitán de mis pies…
corsario de mis piernas… aprendí el secreto arte de doblar las esquinas…
y ésta la más aguda y filosa de todas…
esquina entre las calles el olvido altura del 7000 y el recuerdo altura del 3500…
tarde o temprano la doblarás… y de sopetón con la muerte te encontrarás…
si la vez no le preguntes por mi… yo ya me habré ido…
otra vez tras esos ojos de ayer.

