ELLA

4 de Marzo, 2008

Aun recuerdo aquella noche,
cuando vi la ninfa que sonreía
y muy amablemente me alegraba
la vida con su cara de niña,
piel suave y ojos de inocencia profunda
susurrando entre sus labios una triste melodía
más tarde abrí los ojos
y el olor en el aire me quitaba el aliento
y encontrarme con mi funeral fue mi muerte…

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