Empezó un día, no te dio a elegir

2 de Diciembre, 2007

Cayó a tu vida sin siquiera presentarse
Creyéndose rey de todo, y apoderándose de vos
Comenzó a tomar fuerzas, empezó a crecer y
Demostró día a día lo grande que era su poder.

Al pasar el tiempo comenzaste una lucha
La guerra ya estaba declarada,
Recolectaste las armas, te las pusiste al hombro
Y mirando al frente, con tu grito de fuerza
Se sumó tu gente, que sin estar preparada
Salió a dar batalla.

Cuando estaban cara a cara
Se dieron cuanta que sería larga
Y que a pesar de tener tus armas cargadas
Tu gente ya preparada, había crecido mucho
Tenía todas sus fuerzas desplegadas y
Realmente no sabías si lo vencerías.

Pasaron los días, con ellos los meses
Y La guerra no terminaba
Ya las armas eran pocas, tu gente estaba cansada
Y tu enemigo seguía más fuerte que nunca
Ya la lucha era tuya,
Se venía viendo que pronto terminaría.

Al quedarte casi sin fuerzas intentaste volver a levantarte
para ver si por cansancio, emprendía su retirada
pero nunca cedió, estaba decidido y con las mismas fuerzas
que siempre tuvo este gigante, dio su ultima pisada.

Ya no tenías con que defenderte, sólo quedaba
el honor de haber peleado, de haberle dado batalla,
el agradecimiento a esa gente que estuvo a tu lado
en el momento de haber luchado y con todo eso a cuestas
esta guerra llegó a su final, era hora de descansar .

Autor: Silvana Cecilia Bertoli

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