En el lado opuesto

31 de Enero, 2008

En el lado opuesto de la vida
cae la noche en las cenizas,

el juego de la vida se detiene
entre corazones abrigados por la carne.

A veces pasan las voces desconchadas
por el misterio de la muerte
pero el tiempo incondicional
es dueño de nuestros esqueletos.

El dolor impregna los pétalos
amargos en los recuerdos del tiempo,

un sonido de instrumentos suenan,
resuenan con un tímido llanto desatinado.

El sufrimiento humedece el pavimento
que el alma tilda en el olvido,

en la olvidada piel del huerto
se asiente el olvido a lo lejos,

tan lejano en el lado descompuesto
que la vida se muele en el lado convexo.

El lado opuesto

En el lado opuesto de la vida
cae la noche en las cenizas,

el juego de la vida se detiene
entre corazones abrigados por la carne.

A veces pasan las voces desconchadas
por el misterio de la muerte
pero el tiempo incondicional
es dueño de nuestros esqueletos.

El dolor impregna los pétalos
amargos en los recuerdos del tiempo,

un sonido de instrumentos suenan,
resuenan con un tímido llanto desatinado.

El sufrimiento humedece el pavimento
que el alma tilda en el olvido,

en la olvidada piel del huerto
se asiente el olvido a lo lejos,

tan lejano en el lado descompuesto
que la vida se muele en el lado convexo.

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