Hoy desperté antes (Alejandro Del Barba)

17 de Julio, 2008

Hoy desperté antes y me abrazó
la hermosura de un día azul.
Mis ojos arden por vos, sol, pero
es un ardor precioso.

Un grito de júbilo bastó para
ahuyentar las nubes y regalarte
el cielo más lindo.
Curiosamente, me siento amado,
soy como el océano al amanecer
que esperaba el sol durante
una noche con la compañía de sus
estrellas. Y te amo mientras bañas
mis frescas aguas con tu fuerza
iluminadora ¡Desgraciada, me
obligás a levantar la vista!
Te voy a hacer un regalo: mi felicidad.
Mi sonrisa la ven todos, pero
vos sos la que quiere verla, es por eso
que hoy tengo que celebrar con lágrimas
de amor el haber mirado a tus ojos;
visto en tus ojos… ¡Pero si ese brillo
me mostró el camino! ¡Si cada parpadeo
tuyo me sumía en la más negra oscuridad!
Me ofreciste el rincón más alejado de
tu alma creyendo que mis penumbras
se contentarían con el abrazo de tus
tinieblas ¡Ciega! ¡Tu alma es blanca!
¡Aún el recoveco más negro de todos tiene
tu luz blanqueadora, mi ángel!
Por mucho tiempo lloraste por tu madurez
y envidiaste mi juventud, ingenua.
Tu corazón es juventud. Esa arruga del
tamaño de un puño que tengo en el pecho,
nutrió mi alma de vejez durante años. Y
mi sangre era negra hasta que me heriste.
Tus lágrimas purificaron mi espíritu.
Te permito únicamente a vos juzgarme,
mi sol. Llamáme delirante, claváme la cruz
en el corazón diciéndome superior, alejame
¡Mi eterma primavera! ¡Despreciáme con tu
mirada! Llamáme negativo, es preferible
esconderse en la conversación cotidiana
¿No es así, mi amor? ¡Mi delirio es puro amor!
Tan solo sos hermosa… joven y risueña.
Me encanta verte reír, dando la espalda al
mundo, aunque a veces reís por miedo y
yo ¡Yo te amo más cuando te hago dudar!
¡El que no duda es superior! ¡A ése merece
que se lo llame zángano! Y yo soy enigmático
y la gente me mira me mira porque mis ojos
está llenos de dudas, la pregunta me impulsa
a seguir adelante ¡Antes de responder
hay que saber responder!
Mi amor, hoy no te extraño porque te siento
tan mía. Fundimos nuestras almas, nos encontramos
y estábamos equivocados: nuestro encuentro
no fue un punto de llegada, sino un punto
de partida. Estábamos equivocados: en realidad
no existe el camino, sino que hay muchos
caminos, no existe dios, sino muchos dioses y
nuestro error consiste en buscar el
camino, como ciegos al borde del abismo,
cuando deberíamos buscar nuestro camino
¡Mi hermosura! Estábamos equivocados: no
encontramos el amor eterno, sino que nos
encontramos a nosotros mismos.
Por vez primera no siento desprecio
por mí. Hoy dejo de escribir dejándote
un regalito: en vos veo no sólo sueños,
veo realidades ¡Asesina de mi soledad!
Mi futuro es nuestro y mi regalo es,
simplemente, amor… mi regalito es que
dejé de mirar hacia el piso, ahora
los horizontes son míos.

Alejandro Del Barba

thelast_romantic@msn.com
www.myspace.com/thelast_romantic

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