INVISIBLE

27 de Agosto, 2007

Caminaba, observaba y callaba…
Todo el peso desaparecía y era feliz…
De repente me vi hallada frente a muchas personas:
Hola! saludé
hola! lo volví a intentar… pero mis esfuerzos eran vanos, no conseguía respuesta.
Mis amigos, compañeros de locuras y lágrimas, se alejaban…
¿Por qué me tenían que ignorar? Mi vida se transfiguraba en un desierto sin oasis, en un sinfin de pasos e intentos…
Llegué a mi casa y todos permanecían sombríos, vestidos de un negro azabache trataban de mitigar un terrible dolor con un largo silencio…
¿Que podría pasar?
Me dirigí a mi cuarto y encontré 4 velas encendidas, en medio de ellas un cuerpo…
Sin duda, !ERA YO! No quedaba tiempo para sanar más heridas…

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