Monopolio
5 de Abril, 2008
“Que te quede bien claro
donde acaba tu boca
ahí empieza la mia.”
Mario Benedetti
El beso, y te lo digo humildemente,
nunca es monofactible, unifecundo.
Es siempre compartido y bilatente
surge de a dos y es único en el mundo.
El beso nace cuando uno quiere,
y el otro también quiere, o viceversa
por eso, y te lo digo humildemente,
tus besos no son nada sin mi labios;
son simples proyecciones del olvido,
insípidos modismos del saludo.
El beso, el de verdad, sólo es posible
si tus labios se juntan con los míos.
Diego V.
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