PROCELOSA OSCURIDAD
12 de Mayo, 2008
Mi alma resuena como una campana en agua
herida entre las olas del mundo
y mi triste ausencia duerme en lo oscuro
como un cóncavo navío devuelto a su mar.
Mi conciencia llena de peces egipcios
combate contra las sales minerales
y surca la soledad nadando
circulando, como un naufrago herido
en lágrimas de sal y espuma.
Esta noche no puedo disfrazar las gotas galopantes
ni ahuyentar las fantasmas oceánicos
que encallan mis dudas quejumbrosas
porque esta noche de profundidades
han clavado en mi pecho dátiles marinos

