Quererte es arrojarnos los dos

22 de Marzo, 2008

Amor, vivo en la dicha eterna
desde que ocupas mi corazón,
y surcas mi alma cada día con este amor
como una gaviota que abre sus alas
cortando la brisa que anida en la mar.

Amor, quererte es tildar las penas
al pozo herido de eternas grietas,
ir golpeando el lenguaje de los besos
que trinan como relámpago en los labios.

Amor, con la llave de este amor
has abierto la puerta de mi alma
y duermes en el inagotable sueño
de mis ojos, profundidad de dos.

Amor, busco tus ojos amantes
en el sendero de mi vida intensamente,
y mi pecho ebrio de ti,
te acuna con mis manos
con tu cuerpo, desde mis palabras
que de mi corazón vienen diciendo;
oculto escondite de dos,
infinitos latidos infectados de pasión.

Amor,
sólo deseo heredarte en este amor,
exiliados del otro vivir
en este morir de amor,
anunciándonos en los riesgos del vivir,
encadenándonos en el río del consorcio,
en el imperfecto vivir,
del perfecto morirnos los dos, tu y yo, de amor.

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