Sentenciada
Ya no seré la misma
esa que ayer te esperaba,
resplandeciente de alegría
a la hora de tu llegada.
Dulce, suave, tierna
a tu cuerpo me aferraba,
sedienta mi boca
te besaba,
ansiosas mis manos,
te acariciaban.
Aspirando el dulce aroma
de tu piel, alucinaba.
Besos, profundos besos
en tus brazos tiritaba.
Enloquecido mi cuerpo
sensaciones desbordaba.
Imágenes fantasiosas
por mi mente deliraban.
Con la magia de tus caricias
mi cuerpo idealizabas.
Hiciste mas suave mi piel
mis pechos,a tu boca y manos
se amoldaban.
Surcaste miles de senderos
con el fuego de tu lengua y labios
me hiciste perder los sentidos
hasta desfallecer en tus brazos.
Ya no seré la misma
tu corazón me ha sentenciado
ya las diosas no me envidian
sino… se burlan de mi fracaso.
Autor: Brisa

