Por
Marcelo Ferrando Castro, en 11 de diciembre de 2009
...de la memoria cuanto impreso
dejo alli el vivir loco
por todo su proceso
vario entre gozo vano y caso avieso.
en ti, casi desnudo
deste corporal velo, y de la asida
costumbre roto el nudo,
traspasare la vida
en gozo, en paz, en luz no corrompida;
de ti, en el mar sujeto
con lastima los ojos inclinando,
contemplare el aprieto
del miserable bando,
que las saladas ondas va cortando:
el uno, que surgia
alegre ya en el puerto, salteado
de bravo soplo, guia,
apenas el navio desarmado;
el otro en la encubierta
pena rompe la nave, que al momento
el hondo pide abierta;
al otro calma el viento;
otro en las bajas sirtes hace asiento;
a otros roba el claro
dia, y el corazon, el aguacero;
ofrecen al avaro
neptuno su dinero;
otro nadando huye el morir fiero.
esfuerza, opon el pecho,
mas ¿como sera parte un afligido
que va, el leno deshecho,
de flaca tabla asido,
contra un abismo inmenso embravecido?
¡ay, otra vez y ciento
otras seguro puerto deseado!
no me falte tu asiento,
y falte cuanto amado,
cuanto del ciego error es cudiciado....