Tengo el alma repleta de azucenas
4 de Noviembre, 2007
Tengo el alma repleta de azucenas,
azucenas vespertinas de la pradera.
Viaja como mariposa cantora
en plena tarde de primavera.
Es la esperanza la que ha llegado
a mi herida vieja de olores funerarios.
El viento de la tarde ha despertado
el olor olvidado de las rosas.
Pétalos que encumbran el musgo de la sombras
has cubierto como un abrigo mis costados
y con tus manos costureras has tejido
mi sutura del desierto árido.
Arden en mi alma corolas furtivas
que incendian el crepúsculo de tus profundidades
y cae la ceniza a la piel y tus venas
a la herencia nueva de la azucenas.

