Venganza insólita de un vengador recóndito
Siento mi vida repugnante pues
Con tal carpanta de sangre, buscara aquel,
El clavel que con andar su corazón custodiaba.
Insatisfecho aun, tétrico el existir apagara
Del estúpido; de el clavel, el idolatra.
Siento mi vida toda una mierda
Porque ya no estas. Siento que
El respiro se me va. Y que
En largos suspiros con apenas
Fuerzas te aclamo…
Que es pues un poeta
Sin su musa… ¿Qué es pues?
¿Que será un peje sin agallas?,
¿Una especie evolucionada? Oh valla,
Que hasta los gusanos tienen su alianza…
Mi vida ahora se sacia con lágrimas,
Con el sudor de la pena.
Con aquel dolor que despega, me despega de ella.
Y yo un niño me aferro, lloro,
A una mujer que no más florecerá, que mí
Lábil y sañudo corazón con pasión asfixiara.
Autor: Ricardo Scorza

